Quiénes Somos

Contenido general

Misión

Ser una iglesia que muestre el amor y el poder transformador de Dios, una iglesia que forme discípulos firmes, llenos del Espíritu, con relaciones comprometidas y con una fe viva que impacte generaciones.

Visión

Alcanzar a los que aún no conocen a Jesús, formar discípulos sanos y libres, construir una comunidad multigeneracional donde la Palabra de Dios, el amor y el poder del Espíritu Santo transformen nuestras vidas y nos activen para hacer visible su Reino ante el mundo.

Por qué existimos

Existimos para que las personas conozcan a Cristo, vivan una vida transformada por Su poder y su amor, para que caminen en libertad y con propósito.

Existimos para construir una comunidad de fe con relaciones comprometidas, que sostengan en medio de la prueba, celebren en medio de la victoria, y permanezcan firmes en todo tiempo.

Y para *formar generaciones encendidas y establecer una iglesia activa, llena del Espíritu, arraigada en amor, y que viva para demostrar la gloria de Dios.

En qué creemos

Sostenemos la fe histórica, a la cual los seguidores de Jesucristo se han comprometido a lo largo de la historia. Nuestras creencias se comunican claramente en el Credo de los Apóstoles, que en su forma más antigua data aproximadamente del año 140 d.C.:

“Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la Virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los muertos. Al tercer día resucitó de entre los muertos; ascendió a los cielos, está sentado a la diestra del Padre, y vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia universal, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo y la vida eterna. Amén.”

Este Credo de los Apóstoles, y otros credos que le siguieron, dan voz a nuestra fe en Jesucristo y nos unen con aquellos que le han seguido a lo largo de la historia. Trasciende cualquier afiliación denominacional, ofrece un resumen de lo que valoramos profundamente y nos ayuda a reconocer que, como creyentes en Jesús, todos formamos parte de su Iglesia universal.

Nuestro ADN

Revelación del Pacto

Creemos que Dios es un Dios que establece pactos y que los cumple. La palabra hebrea “chesed”, a menudo traducida como “amor misericordioso”, representa el nivel más alto de devoción relacional que puede existir. En Cristo, Dios ha hecho un Nuevo Pacto o promesa con nosotros de que perdonará el pecado y restaurará la comunión con aquellos cuyos corazones están vueltos hacia Él. Por lo tanto, somos llamados a caminar en una relación cada vez más profunda y comprometida con Él y entre nosotros, mientras extendemos continuamente nuestras manos a quienes aún no le conocen.

Reino

Creemos que el mensaje principal de Jesús es Su Reino. Vemos el Reino de Dios como el gobierno o la autoridad del Cielo manifestándose en la Tierra en cada una de nuestras vidas.

Vida en el Espíritu

Creemos que Dios nos ha dado el regalo del Espíritu Santo, mediante el cual nacemos de nuevo a una vida en el Espíritu, vivida momento a momento en dependencia de la dirección, convicción y poder del Espíritu Santo. Creemos que el poder milagroso visto en la vida y el ministerio de Jesús en los Evangelios y en el libro de Hechos está plenamente disponible para nosotros hoy. Estamos comprometidos a ayudarnos unos a otros a crecer en esta nueva manera de vivir, mientras salimos en el poder del Espíritu Santo para invitar a otros a hacer lo mismo.

Autoridad Espiritual

Creemos que solo Dios es la autoridad en todas las cosas; en la medida en que nos sometemos a Su autoridad, podemos ejercer Su autoridad para bendecir, así como para librar guerra espiritual e interceder en la Tierra. Creemos que Dios levanta y usa líderes para servir y guiar a otros hacia el crecimiento espiritual y Sus propósitos.

Discipulado

Creemos que Jesús nos ha llamado a ser Sus discípulos y a trabajar juntos, uniéndonos para hacer discípulos en nuestra comunidad local y en todo el mundo. Como discípulos, estamos comprometidos a ser aprendices de por vida, siguiendo a Jesús en respuesta a Su Palabra, Su voz y Sus caminos, mientras Su Reino se establece en nuestras vidas.

Ministerio Generacional

Nuestra iglesia tiene un llamado único e histórico para alcanzar a la próxima generación y ayudarles a crecer en conocer, seguir y amar a Jesús. También contamos con una rica herencia de amistades profundas y crecimiento como familia espiritual a través de diferentes generaciones. Estamos comprometidos a hacer todo lo posible por cuidar continuamente a cada persona que Dios traiga, desde el recién nacido hasta nuestros miembros de mayor edad, y verlos crecer en amar a Jesús y a los demás de todo corazón.

Missio Dei

Creemos que Dios es un Dios que envía: así como el Padre envió al Hijo, y el Padre y el Hijo enviaron al Espíritu Santo, así el Espíritu Santo envía a la Iglesia al mundo con el Evangelio o las “buenas nuevas” del Reino de Dios. Estamos completamente comprometidos, siendo Su misión el eje central de nuestras vidas y relaciones, mientras nos amamos unos a otros, amamos a nuestros vecinos y amamos nuestra ciudad. Estamos comprometidos a buscar la actividad de Dios en nuestra comunidad como el punto de partida para nuestro compromiso misional, tanto como individuos, como familias y como familia espiritual. Nuestra esperanza es desarrollar continuamente líderes únicos, guiados y capacitados por el Espíritu, que nos conduzcan a formas creativas de ver Su amor y poder transformar nuestras comunidades, una relación a la vez.